Era
una vez una chica común, que tenia un nombre común, que vivía en una ciudad
común y tenia un celular común, cosa común.
Un
día común estaba paseando por la plaza, cosa común, de pronto pisa un charco y
cae por una alcantarilla, como comúnmente siempre pasa.
Allí abajo estaba todo sucio y mugriento, cuando de pronto un común y
grande pozo, al cual ella estaba cada vez mas cerca, se tragaba toda el agua
como comúnmente hace un pozo bajo el agua. Se desmayó, al despertar seguía
cayendo por el poso pero ya no tenía agua, si no objetos de una casa común. Ya
no era común, era raro. Era como un poso sin fondo. Cuando Cami vio abajo,
observó que muy lejos de ella había azulejos, pero no era un piso, sino, un
techo del que estaba cada vez más cerca. Cuando se dio cuenta casi lo estaba
tocando, pero cuando trató de tocarlo, lo atravesó .Luego calló en una sala que
tenía millones de puertas de todos colores y tamaños. Eran bastante raras, todo
era raro. Como estaba asustada, trató de llamar a su casa para pedir ayuda,
pero obviamente no había señal. Buscó por todos lados a ver si había alguien,
pero no había ni una persona, ni un alma, ni un pelo, bueno, si, los suyos…
Intentó abrir las puertas que había, pero
todas estaban cerradas con llave .Después de mirar para todos lados y pensar,
¡encontró la solución! Su papá era cerrajero y le había enseñado como destrabar
una cerradura el domingo pasado .Desde ese día, siempre llevaba alambre en el bolsillo, por las dudas. Camila,
probó en la primera puerta, que era de color violeta y era de unos 90 centímetros el
alambre, a ver si funcionaba. Funcionó, era una sala pequeña donde se encontraba un
tigre gigante y anaranjado durmiendo, aunque estaba mosca, ella tuvo miedo y
cerró la puerta con su “llave”
Después
intentó con la segunda puerta, esta era distinta a la otra, era altísima, medía
como 2 metros
y era de todos colores y estaban pintados lunares y rayas, parecía una fiesta .Cuando
la abrió vio un circo, tenía 5 payasos, 2 acróbatas, un mago y un perro rengo.
Cami pensó que ellos sabían como salir de ese
laberinto de puertas sin fin, entonces fue a saludarlos para tomar confianza
con ellos .Pero cuando los quiso ir a saludar, un payaso, que estaba vestido
con una peluca verde y naranja y un traje a rayas y lunares violetas y fucsias,
la vio y grito de una forma que daban ganas de decir: ¿! Quien es este, el de
la pintura del grito!?
Todos los payasos y acróbatas y el mago (acompañado
por el perro), cuando la vieron, salieron por una puerta que estaba en la otra
punta de la sala.
Camila
los siguió, pero al cruzar la puerta se vio
en el mismo salón, ósea nada de raro, pero la puerta de rayas y lunares ya no
tenía rayas y lunares, si no, era ahora negra y tenía unas letras grandes
blancas que decían: ¡JAJA!
Fastidiada por el intento anterior, trató de
abrir la tercera puerta, esta tenía muchas plumas de gallos y 2 espadas al
centro. Al entrar, había un montón de gente gritando y apostando, era una pelea
de gallos.
Cami
intentó preguntar a una mujer si sabía por donde salir de ese laberinto, pero
la señora estaba tan concentrada gritándole a un gallo negro que ni se dio
cuenta de que ella estaba.
Cuando
salió de la pelea de gallos sintió que alguien la seguía, entonces se dio
vuelta pero no vio a nadie y siguió caminando, pero las sintió de vuelta y se
dio vuelta.Al darse vuelta vio a un niño de un año maso menos gateaba atrás de
ella.
Camila
trató de que el bebé entrara a la sala de la pelea de gallos porque creyó que
de ahí salía, si no de donde va a salir.
Cuando
entró de vuelta a la pelea, creyó que se había vuelto loca, porque escuchaba
los gritos de la gente apostando pero no estaban, bueno, ella no los veía, y también
sentía que alguien la empujaba pero no había nadie allí.
Cuando
se dio cuenta, el nene estaba flotando en el aire, Camila supuso que la mamá
era invisible y lo estaba alzando. Contenta por devolver al bebé, salió de la
sala y se fijó que nadie la siguiera.
Fue
hacia la cuarta puerta, que era marrón y tenía dibujada dos manos chocando dos
vasos de cerveza.
-Seguro
que es una taberna de borrachos-dijo-Mejor, no entro
De pronto ve un telón que no había visto antes,
era rojo muy alto y flaco .Al correr el telón ve una pequeña puerta .Ella intento
abrirla con su alambre, pero era muy chiquito el cerrojo, entonces se dio
cuenta de que en el centro del salón había una mesa donde había una llave y un
frasquito .Ella supuso que esa llave era de esa puertita, entonces la abrió, no
pudo pasar, su tamaño le impedía poder entrar. Ni la cabeza podía meter ahí,
entonces se acordó del frasquito que había
arriba de la mesa. Dejo la llave en el piso y fue hacia la mesa y se tomó todo
el frasquito, entonces empezó a achicarse y achicarse se achicó como del tamaño
de mi mano.
Entonces volvió a abrir la puerta (porque se había
cerrado cuando se estaba achicando).Cuando la abrió se encontró con millones y
millones de caminos con millones de carteles.
En
ese momento se dio cuenta de que no tenia salida (bueno salidas tenia, pero
ella no sabia hacia donde ir).Entonces se largo a llorar .Pero de pronto se oyó
una voz ronca, como de hombre, se dio cuenta de que venia de un árbol, era de
un gato robot parlante (eso no le sorprendió, porque ahí todo era raro) Camila se
pregunto ¿seria normal o loco?
-¿le
puedo hacer una pregunta?-dijo ella
-ooooo,
una preguntona-dijo el gato -Si, si puede.
-¿hay
alguien cuerdo en este país de locos? Dijo ella.
-si,
pero, ¿que me darías a cambio si te digo? Dijo el.
-pero…
no tengo nada -Dijo ella.
-bueno,
calmá piba, no te voy a pedir nada-dijo el con tonada cordobesa.
-bueno,
¿Quién?-dijo Camila casi confiada en que no se lo iba a decir.
-EL
SOMBRERERO LOCO-dijo con mucha seguridad el gato.
Aunque era una respuesta muy rara, ella le creyó
.Siguió el camino por donde iban las pisadas de un gato robot que poco a poco
iba desapareciendo.
Cuando termino ese camino interminable, vio
que había una mesa también interminable
donde había millones de teteras y tasas de te´ de distintos colores y tamaños.
Al final de la mesa estaban sentados dos
señores, bueno, un señor de galera grande, y una liebre, tomando te´. Los dos
cantaban un tipo de canción de
cumpleaños.”PARECE QUE FESTEJAN UN CUMPLEAÑOS”.Sin miedo a interrumpir, ella
dijo:
-alguno
de ustedes cumple años????.
-no,
no y no, es de muy mala educación pasar sin saludar-dijo el sombrerero loco
(ella suponía que era él porque quien anda por el mundo con semejante
sombrero).
-bueno,
hola como le va-dijo Camila.
-que
se piensa que soy para andarle diciendo a un desconocido mis datos
personales-dijo el sombrerero.
-¡ya
me cansó usted!, me voy-dijo Camila corriendo en la dirección contraria a los
dos locos.
Tanto corrió que se paso el cruce donde había
estado charlando con el gato robot.
Poco
a poco, Camila se iba acercando a un castillo hecho de cartas.
Cuando
llegó, tocó la inmensa puerta que se elevaba ante sus ojos.Entonces, escuchó un
grito y luego de eso, se abrió la puerta
Un
hombre con orejas gigantes la recibió
-¿Quien
es usted? ¿A qué vienes?-le dijo el hombre
-soy
Camila y vengo a ver si aquí hay alguien cuerdo con quien pueda hablar-contestó
Camila
-Viniste
al lugar indicado, aquí se encuentra la persona más cuerda de todo el país de
las maravillas.La reina de corazones.
-¿Me
dejaría entrar, así puedo hablar con ella?-le preguntó
-¿Podría
esperar un minuto señorita?-Le dijo el orejudo
-Si,
espero, pero apúrese hombre que no tengo todo el día-dijo Camila haciéndose la
ocupada.
Pasando
la puerta, vio una sombra que parecía que vestía un traje largo.Poco a poco la sombra
se iba acercando y se convertía en una reina petisa y rellenita con cara de
ángel.
-Hola,
¿usted es cuerda?-dijo Cami
-Shhh,
acá yo hago las preguntas-Le dijo la reina con un tono poco agradable-¿Sabés
jugar al fútbol?
-¡SÍ,
SU MAJESTAD!-Le dijo Camila, media asustada por como la trataban allí
-Excelente,
Edward prepare la cancha-Le dijo la reina al hombre orejudo
-Si
su majestad, enseguida-Le contestó Edward y las condució a una cancha toda
limpita y con olor a pasto mojado como esos días de lluvia fríos.
Camila
y la reina eran como las directoras técnicas de los equipos.El de la reina
estaba conformado por un maso de cartas rojas gigantes y se hacían llamar las
cartas rojas y su majestad (cuak!)Y el de Camila por el sombrerero loco, la liebre,
el gato robot y siete cartas negras y se llamaron los locos.
En
el primer tiempo del partido, la reina ganó 3 a 0.Pero en el segundo tiempo la carta roja
que era arquera resbaló y no atajó la pelota.
La
reina enfurecida por el gol, mandó a que le cortaran la cabeza a la carta
arquera por aliarse con el enemigo y a Camila por haber hecho el gol.
Cami,asustada,corrió
y corrió hasta llegar a la misma puerta por donde había entrado, entonces
intentó abrirla pero no tenía la llave, trató de ver por la cerradura y se vio
ella en una ambulancia con doctores alrededor.Entonces supo que estaba soñando
y se dio un pelliscón y se despertó.
Cuando se
despertó le preguntó a los doctores que le había pasado y le dijeron que se
había desmayado por un golpe contra el piso sucedido por un resbalón.